Jardín de Diana
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Más allá de la visita del monumento del que el visitante conservará recuerdos inolvidables, los vastos terrenos de Chenonceau ofrecen la posibilidad de descubrir en total libertad dos magníficos jardines: el de Diana de Poitiers y el de Catalina de Médicis que están adornados con muchos arbustos, cientos de rosales trepadores y arbustos de rosas, plantados dos veces al año, en primavera y en verano, de las 40.000 plantas cultivadas en las tierras del castillo. También ofrece la posibilidad de visitar 70 hectáreas pobladas de árboles, que constituyen sin duda alguna un marco ideal para el paseo y el descanso. El jardín está rodeado por muros de contención y terrazas. Una placa conmemorativa de bronce situada en sus cercanías, nos recuerda la descripción que realizó Jacques Androuet du Cerceau en su libro Les plus Excellents Bâtiments de France, 1576-1579. En un estilo sorprendente para la época, el chorro de agua brota de una gran piedra tallada y cae hacia un receptáculo pentagonal de piedra blanca. |
Los muros de contención están cubiertos por 120 rosales trepadores tipo Iceberg y 30 jardineras. Se han plantado arbustos en el eje de los arriates que rodean el césped:
En los arriates se plantan dos veces al año de 30.000 a 32.000 plantas cada vez:
El acceso al jardín de Diana de Poitiers depende de la Cancillería, la casa del regidor de las tierras. Al pie de ésta se encuentra un embarcadero, adornado por una viña, desde donde comienzan los paseos por el Cher. |









