
La decoración
floral de Chenonceau necesita una importante producción de flores.
Cada habitación del castillo está adornada con una composición
floral elaborada por un equipo de floristas que se encarga de renovar,
dos veces a la semana, todos los ramos. En el castillo de Chenonceau,
el visitante, acogido por flores frescas, se siente como un huésped
en una residencia habitada. |
Este jardín permite
cultivar una gran diversidad de flores: lupino, delphiniums, peonías,
dalias, lis, lirios… que luego se encuentran en los ramos que
adornan el interior de los edificios durante las diferentes estaciones
del año. |

